| |
Las estrellas del cuadrilátero de Orión
-
Betelgeuse (α
Orionis;
α
Ori), aunque es denominada con la letra alfa, no es la más brillante
de la constelación, sino la segunda. Su nombre de origen árabe
significa "el hombro del gigante". Está situada en el vértice
nororiental del cuadrilátero. Es una gigante roja y como tal pertenece
al tipo espectral M y su temperatura superficial es de unos 3.0001,
pero su excepcional luminosidad se debe a su excepcional volumen, de
tal manera que si se situase en el lugar del Sol llenaría todo el
espacio hasta el planeta Marte. Su masa es equivalente a la unas 20
estrellas como el Sol. Betelgeuse es una estrella variable irregular.
-
Rigel (β
Orionis;
β
Ori) es la estrella más brillante de la constelación y la séptima más
brillante de todo el firmamento. Su nombre procede de una expresión
árabe que significa "la pierna izquierda del gigante". Está situada
formando una diagonal con Betelgeuse, es decir, en el vértice
suroccidental del cuadrilátero. Rigel es una gigante azul que supera
al Sol 50 veces en masa, 100.000 veces en volumen y 50.000 veces en
luminosidad. Si estuviera a la distancia de la estrella Sirio (unos 8
años-luz) parecería una pequeña Luna, con cuya luz sería posible leer
por la noche.
-
Bellatrix (γ
Orionis;
γ
Ori) ocupa el hombro izquierdo de la figura del cazador Orión, es
decir, el vértice noroccidental del cuadrilátero y su nombre latino
significa "la batalladora", "la amazona". Su luminosidad se calcula
que es unas 400 veces superior a la del Sol.
-
Saiph (κ
Orionis;
κ
Ori) está situada en diagonal con Bellatrix, es decir, en el vértice
suroriental del cuadrilátero. Es la menos brillante de las cuatro.
Las estrellas del cinturón de Orión
Las estrellas del cinturón reciben en conjunto
unas veces el nombre de "las tres Marías" y otras veces el nombre de
"los tres Reyes Magos".
-
Mintaka (δ
Orionis;
δ
Ori) está situada en el extremo occidental del cinturón y se trata de
un sistema triple, del que dos componentes son observables mediante el
telescopio y la tercera componente sólo se detecta mediante el
espectroscopio. Delta Orionis es una gigante azul que brilla 20.000
veces más que el Sol.
-
Alnilam (ε
Orionis;
ε
Ori) está situada en el centro del cinturón y se trata de una
supergigante azul con una temperatura superficial elevadísima del
orden
de unos 20.0001.
Su luminosidad intrínseca es el doble de la de Mintaka, es decir, es
unas 40.000 veces más brillante que el Sol.
-
Alnitak (ζ
Orionis;
ζ
Ori) está situada en el extremo oriental del cinturón y tiene la misma
luminosidad que la épsilon Orionis. Alnitak es un sistema triple.
Otros objetos de la constelación de Orión
La Gran Nebulosa de Orión (M42)
Esta nebulosa, que puede verse con telescopios modestos, está situada debajo del "Cinturón de
Orión" y está considerada como uno de los más bellos objetos del cielo.
Brilla con un color verdoso azulado debido al reflejo de las estrellas
inmediatas y a la ionización y excitación de sus átomos de gas, todo
ello provocado por las radiaciones de las calentísimas estrellas azules
inmersas en su masa, de la que han nacido y en la que todavía hoy se
están formando nuevas estrellas. Dentro de la Gran Nebulosa de Orión hay
un cúmulo de varios cientos de estrellas gigantes azules y estrellas que
se encuentran todavía en la fase inicial de contracción sin que hayan
alcanzado la secuencia principal del anagrama H-R. La edad de muchos de
estos astros no alcanza el millón de años. Entre las estrellas que se encuentran en el
interior de la nebulosa la '1, un sistema múltiple, cuyas cuatro
principales estrellas son conocidas con el nombre de "Trapecio", porque
la posición de las mismas origina la figura de un cuadrilátero
irregular.
-
La
nebulosa "Cabeza de Caballo"
Al sur de la zeta Orionis se encuentra esta célebre
nebulosa oscura que traza sobre el fondo de una nebulosa brillante de
emisión la silueta de una cabeza de caballo, por lo que ha recibido este
nombre. La contemplación visual por telescopio de esta nebulosa no es
posible y sólo se consigue admirar su belleza mediante fotografías
obtenidas con exposición.
El mito de Orión
La constelación de Orión evocó en la imaginación de los griego y romanos
la figura de un cazador, ceñido con un cinturón del que pende un tahalí
o una vaina, protegido con un escudo y blandiendo una maza contra un
toro, es decir, contra la cercana constelación de Tauro. Por eso,
recurriendo a la Mitología, le pusieron el nombre del mítico cazador
Orión.
Orión era de esbelta estatura, no un dios, sino un
héroe, hijo de Neptuno, el dios del mar y por eso gozaba del
privilegio de andar por el mar como por la tierra. Durante mucho
tiempo estuvo acosando a la mujer y a las hijas del gigante Atlas,
quienes rogaron a los dioses que les libraran de él y éstos las
convirtieron en palomas para protegerlas y más tarde, por decisión de
Júpiter fueron convertidas en estrellas, dando origen al cúmulo
estelar de las Pléyades, también llamado las Atlántides y,
popularmente, las Cabrillas.
Orión, por su destreza en el arte de la caza,
mereció de la diosa Diana, la diosa cazadora, ser aceptado como
miembro de su corte. En cierta ocasión, después de una brillante
cacería, se dejó arrastrar por la vanidad y alardeó de que no había
animal ni en los bosques, ni en los montes, ni en los desiertos que
pudieran producirle espanto, por lo que la diosa Tierra se sintió
ofendida y mandó contra él un escorpión, que con su picadura le causó
la muerte. Diana, desconsolada, obtuvo de Júpiter con sus ruegos que
fuera colocado en el cielo entre los astros con sus perros de caza:
así nació la constelación de Orión y las constelaciones del Can Mayor
y el Can Menor. También se honró con el privilegio de ocupar un puesto
en el cielo como constelación al escorpión asesino, enviado por la
diosa Tierra, pero se tuvo la prudencia de colocarla en las antípodas
de la esfera celeste.
Según otra tradición de la Mitología, Orión se
enamoró de Diana y pretendió violarla, por lo que ésta en defensa hizo
surgir al escorpión que le causaría la muerte con su picadura.
La imaginación de los antiguos, creados los
personajes principales (el cazador, sus perros y el toro) completaron
el cuadro tratando de ver en las constelaciones próximas todos los
elementos que pueden sugerir un ambiente de caza: Erídano (un río), la
Liebre, la Paloma y el Unicornio.
|
|